
domingo 21 de junio de 2009
jueves 18 de junio de 2009
Reabriendo....Mi reflejo en el Agua
Hay espejos en los que solemos mirarnos en cada amanecer a nuevos días.
Talvez exista alguno en el cual la referencia de lo que deseamos y lo que somos este mas justa a la realidad, con la cual damos inicio al despertar de sueños.
Quise cerrar el cuarto dónde por tiempo guardaba ese espejo que ondulaba con el viento pero tan cristalino como ningún otro, ese espejo era capaz de mostrarme siempre ese sol y esa luna que invariablemente estuvieron cubriéndome las espaldas, para no declinar en la oscuridad del camino.
Hay tiempo en los que subir a la montaña, o caminar en un parque desierto, oyendo el silencio de la soledad tacita, nos hace mirar lo que dejamos, y a lo que vamos más allá, en ese descubrir de un espacio desconocido, sabiendo que alguien nos espera, pero llena de incertidumbres.
Sentir de pronto que el suelo no es el que solíamos recorrer, nos atemoriza. Y creo que ese temor es la forma de convertirnos en los guerreros de nuestras vidas.
Por ello abrí la puerta de ese cuarto que cerré un día con un breve agradecimiento, pues nuevamente quiero ver mi rostro reflejado en sus aguas cristalinas, que por tiempo fueron mi natural más preciso, mi verdad absoluta mi ser y estar en el presente, escenario real palpable en mi piel.
Talvez exista alguno en el cual la referencia de lo que deseamos y lo que somos este mas justa a la realidad, con la cual damos inicio al despertar de sueños.
Quise cerrar el cuarto dónde por tiempo guardaba ese espejo que ondulaba con el viento pero tan cristalino como ningún otro, ese espejo era capaz de mostrarme siempre ese sol y esa luna que invariablemente estuvieron cubriéndome las espaldas, para no declinar en la oscuridad del camino.
Hay tiempo en los que subir a la montaña, o caminar en un parque desierto, oyendo el silencio de la soledad tacita, nos hace mirar lo que dejamos, y a lo que vamos más allá, en ese descubrir de un espacio desconocido, sabiendo que alguien nos espera, pero llena de incertidumbres.
Sentir de pronto que el suelo no es el que solíamos recorrer, nos atemoriza. Y creo que ese temor es la forma de convertirnos en los guerreros de nuestras vidas.
Por ello abrí la puerta de ese cuarto que cerré un día con un breve agradecimiento, pues nuevamente quiero ver mi rostro reflejado en sus aguas cristalinas, que por tiempo fueron mi natural más preciso, mi verdad absoluta mi ser y estar en el presente, escenario real palpable en mi piel.
Escrito por María Lasalete Marques en 20:23
sábado 16 de mayo de 2009
GRACIAS...
Me mire muchas veces en la fuente de un manantial transparente
Tratando de ver la realidad de mi mundo interior
Y solo me encontré con la imagen del rostro que tengo
Con la mirada brillante, clara y transparente
Junto a esa fuente oí el murmullo del viento
En el deambular entre las ramas de algunos árboles.
Pero en el viento también iban mis pensamientos hechos palabras
Frases que las he dicho, de la misma manera que las he sentido.
Pues si de algo presumo, es ser Auténtica.
Tan diáfana que quienes me conocen,
Saben cual será mi reacción, mis palabras, mis sentimientos
Quienes me conocen, saben cuando estoy triste, o alegre.
Pues mi reflejo en el Agua, es el mismo que proyecto día a día.
Cerrar de página, ciclo que llego a su punto inicial
Concluyendo su construir.
Es el momento de dejar de seguir mirando mi reflejo en el agua.
Es el momento de decirles.
GRACIAS POR HABER ESTADO A MI LADO
POR HABER SIDO ESA ONDA EN EL AGUA
QUE ME HA HECHO SENTIR QUE MIS LETRAS
FUERON LEIDAS.
Escrito por María Lasalete Marques en 0:57
miércoles 13 de mayo de 2009
Rutina ....arma letal silenciosa
Ayer entre el vaivén de la lectura me depare con un poema
Inspirado y dedicado a la rutina. Sólo tenía 6 líneas
Pero un asidero de vida plena de la lucha contra la rutina
Cuando miro mis retablos, me adentro en ese tiempo
Donde la conversa era escasa, las caricias distantes
El b eso por demás compromiso, la mano que antes de cruzaba
Dejo de ser de pronto el sustento en el recorrer de las calles
Miradas frías, besos helados
Nada parece encontrar concordancia, ni los anhelos son los mismos
Rutina pestilente que posees el don de matar al amor, por no cuidarlo
Rasgas y erosionas el suelo, donde la semilla desea germinar.
Cuando la risa se borra, las palabras menguan
El deseo es más necesidad que anhelo
Pues se comienza a sentir el transito del desamor que deambula entre ambos
El amargo sabor de la espera, y lo que más lamento es tener la certeza
Que es el instante para abrir la comparsa, dejar el cobijo
Y comenzar a mirar el otro lado del camino
Que debemos aprender a caminar solitarios.
Tratar de atrapar la soledad para rasgarla inventando cualquier cosa
Es agotar la esperanza en nosotros mismos
Es cuando la llama misma decrece en claridad
Ceo que se muere en vida, cuando el amor se nos va.
Inspirado y dedicado a la rutina. Sólo tenía 6 líneas
Pero un asidero de vida plena de la lucha contra la rutina
Cuando miro mis retablos, me adentro en ese tiempo
Donde la conversa era escasa, las caricias distantes
El b eso por demás compromiso, la mano que antes de cruzaba
Dejo de ser de pronto el sustento en el recorrer de las calles
Miradas frías, besos helados
Nada parece encontrar concordancia, ni los anhelos son los mismos
Rutina pestilente que posees el don de matar al amor, por no cuidarlo
Rasgas y erosionas el suelo, donde la semilla desea germinar.
Cuando la risa se borra, las palabras menguan
El deseo es más necesidad que anhelo
Pues se comienza a sentir el transito del desamor que deambula entre ambos
El amargo sabor de la espera, y lo que más lamento es tener la certeza
Que es el instante para abrir la comparsa, dejar el cobijo
Y comenzar a mirar el otro lado del camino
Que debemos aprender a caminar solitarios.
Tratar de atrapar la soledad para rasgarla inventando cualquier cosa
Es agotar la esperanza en nosotros mismos
Es cuando la llama misma decrece en claridad
Ceo que se muere en vida, cuando el amor se nos va.
Escrito por María Lasalete Marques en 23:39
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